X

Camino de Santiago. Consejos Prácticos.

Después de mi gran Camino de Santiago, me apetecía escribir esta entrada con unas pinceladas de consejos prácticos.

Recientemente, he vuelto de mi tercera experiencia como caminante. Ha sido, sin duda, la más larga y gratificante (superando los 850 km del tirón).

Aquí os dejo un pequeño vídeo de introducción de la grandísima experiencia. Fue un camino irrepetible, increíble y super afortunado:

Sin más dilación, os indico los consejos que, a mi criterio, me parecen los más útiles y personalmente, me han servido bastante. Pero siempre, teniendo en cuenta, que cada persona es un mundo y nadie se conoce mejor que uno mismo.

Lo más importante, por supuesto, son las ganas y no preocuparse. Mantener una actitud positiva y saber que, de una forma u otra, todo tiene solución. Aunque tengamos que abandonar nuestro camino antes de tiempo, en el peor de los casos. La salud es lo más importante.

También, hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo y mente nos va a ir avisando y conviene hacerles caso.

Quizás, lo que más inquiete sea: ¿Qué debemos llevar? ¿Cuantos kilos tiene que pesar nuestra mochila? ¿Cómo son los albergues? ¿Está bien indicado el camino? ¿Cuánto me va a costar? ¿Podré hacerlo solo?

1.-¿Qué debemos llevar?

Empecemos por una de las cosas más importantes, el peso. Tener en cuenta:

  • Prescindir de todo lo innecesario.
  • No llevar «por si acasos», nuestra espalda nos lo agradecerá. Siempre podremos comprar algo en el pueblo/ciudad donde estemos.
  • Sobre la ropa: llevar entre 3 o 4 mudas de ropa interior, camisetas, pantalones (que haya un poco de todo, cortos, largos…), una sudadera o chaquetilla, 3 o 4 pares de calcetines, un bañador o bikini.
  • Chubasquero. Menos algunos pocos afortunados, va a llover sí o sí.
  • Botas o zapatillas y sandalias o chanclas.
  • Saco de dormir es fundamental. Por supuesto, uno ligero.
  • Protección solar: gorra, gafas de sol, crema solar (frasco pequeño y dependiendo de los días que vayamos a ir).
  • Tapones y antifaz: tengo que confesar que nunca he sido de tapones pero esta vez me han venido de fábula e hicieron que mis noches fueran tranquilas, tranquilas. Atención, ¡hay que saber ponérselos bien!
  • Mini botiquín: aguja e hilo para posibles ampollas, tijerillas, betadine, tiritas, desinfectante (mini botecillos), gasas, medicamentos y lo que veamos que podemos necesitar. Por suerte y por desgracia (por llevar el peso), yo en 40 días, ¡no tuve que utilizar nada de eso!
  • Higiene básica: reitero, en botecitos muy pequeños. Desodorante, gel, champú, pasta de dientes, cepillo, pastilla de jabón (puede servir para el cuerpo, para lavar la ropa, etc). Y lo que cada uno necesite (sin pasarse). También podéis llevar una funda de almohada e imperdibles para tender la ropa y alguna bolsa que nunca sobra (mejor de tela para no molestar).
  • Credencial, dinero, dni, tarjetas: esto es típico, pero no hay que olvidarlo.
  • Libreta y boli: seguramente te inspire el camino para escribir.
  • Tecnología: móvil, cargadores, mp3, cámara, ebook?… dependiendo del peso que quiera llevar cada uno… pero con sólo el móvil, y siendo tan amante de la fotografía, me apañé yo y es suficiente.
  • Toallas: la típica de microfibra para la ducha y una pequeña para la cara, nada más. Si vais a hacer el camino costero y pasáis por playas podéis hacer como yo que me llevé una tela extra fina y la utilizaba como ‘toalla de playa’, más ligero imposible. 😉
  • Agua y algo de comida: como fruta o barritas energéticas. ¡No te llenes la mochila de toda la comida del día! Que entonces todo nuestro trabajo anterior, se habrá echado a perder. Supermercados y bares encuentras fácilmente en todas partes, no nos vamos a la selva jeje. Y sobre el agua, es muy relativo. En mi caso, sobrevivo fácilmente con muy poca agua. Llénala según lo que necesites.
  • Bastón de senderismo: puede ser muy útil pero también prescindible. Es útil cuando atraviesas tramos complicados, con barro, resbaladizos, cuando subes o bajas montes… Yo al principio, desde Irún, lo utilicé bastante ya que había más desnivel. Pero también he estado caminando 400 km sin ningún bastón y no lo he echado de menos. Sí que es verdad que si tienes algún problema en los pies o rodillas va a servir de mucha ayuda. Lo puedes meditar.

➸ Aquí os dejo un post relacionado, más al detalle y para otro tipo de viajes, llamado: «Qué llevar en la mochila para un viaje de varios meses». Pero muchas cosas también nos pueden servir para el camino.

2.-¿Cuánto debe pesar?

Seguramente, muchos ya lo sabréis, pero siempre se dice que nuestra mochila de peregrinos no debe superar el 10% de nuestro peso. Vamos, que si pesas 70 kg, el límite estaría en 7 kg.

Os cuento mi experiencia. Sé que es muy difícil (más si eres mujer y pesas poco), limitar todo lo que necesitamos a unos pocos kilos. Yo al final siempre me pasaba 2 kilos. Pero a los pocos días siempre me toca mandar un paquete a casa con 1 o 2 kilos (que parece que no, pero se nota bastante). Aunque la última vez, me perdieron ese paquete en correos y no sé si a vuestras casas sí, pero a la mía nunca llegó. Otra opción que tenéis es esa, enviar lo que os sobre a casa, sin descaro. Y pagar por el identificador, para que os vigilen el paquete, por favor, jaja.

Y si nos queremos ahorrar unos eurillos, más razón para que llevemos esa regla a rajatabla desde el principio y antes de salir de casa.

Como he dicho al principio, luego hay muchos tipos de personas, más o menos fuertes, que se pueden sentir genial con unos kilos de más o viceversa. Yo llevaba un kilo más sobre esa regla del 10% y me fue bien. Es muy importante conocerse. Y si vemos que nos pesa demasiado, mandar o tirar cosas inmediatamente.

3.-¿Cómo prevenir las ampollas?

En este punto, os quiero contar mi experiencia personal.

Las dos veces anteriores que hice el camino me habían salido ampollas. La primera fue con botas (más o menos nuevas) durante 11 días. La segunda con deportivas (usadas) durante 4 días. En la segunda me parece que la causa fue que el primer día llovió a mares y con tanta humedad ya me salieron en seguida.

En esta última experiencia, increíblemente, no me ha salido ninguna ampolla en 40 días. Me informé bastante sobre ello e iba preparada.

Aunque al final creo que la clave han sido unos calcetines antiampollas del Decathlon que me costaron unos 19€ dos pares (eran los más baratos especiales para eso) porque tienen que ser de un material especial (prohibido el algodón), sin costuras ni arrugas, con zonas estratégicas reforzadas… Si te interesa el tema, te recomiendo este artículo que lo explican muy bien: Los mejores calcetines para el peregrino.

Yo, cada mañana religiosamente me untaba el pie en vaselina normal antes de ponerme el calcetín, me ataba bien las botas y a media ruta me quitaba las botas si podía (si paraba a tomar algo) a que se aireara el pie un poco y me volvía a atar bien las botas. También, en días de mucho calor y con mucho asfalto que sentía ya después de muchos kilómetros que llevaba los pies cocidos y me quedaba una o dos horas para acabar la etapa, lo que hacía era quitarme las botas y cambiármelas por las sandalias de andar. Estas tres cosas, imagino que habrán servido para prevenir, en mi caso, cualquier ampolla.

Sobre el dilema de si llevar botas o deportivas recomiendo las botas (que estén algo rodadas, claro) porque este camino tenía muchos tramos de desnivel, con subidas, bajadas, piedras y es mejor llevar un calzado que sujete bien el tobillo, por si acaso. Pero también este tema es preferencia de cada uno y de conocerse sobre lo que mejor le venga.

4.-¿Cómo son los albergues?

Pues hay de todo. No se puede esperar grandes lujos. Vamos a lo que vamos. Y con tener un colchón y una ducha con agua templada (algunas no se pueden regular y realmente te abrasan la piel), nos podemos dar con un canto en los dientes.

Hay varios tipos de albergues: públicos y privados. Y cada vez más. Habitaciones con más camas, muchas literas, menos. Algunos tienen cocina, otros no. Hay muchísima información en internet sobre ellos y con comentarios de los peregrinos.

Estas dos páginas son muy recomendables para saber sobre albergues, caminos, etapas, etc.:

Para mí, sin duda, los mejores fueron los albergues privados de donativo donde te tratan de maravilla, están super cuidados, hacen cenas y desayunos comunitarios, permiten más la interacción y algunos parecen hasta casas rurales con mucho encanto.

También puedes encontrar pensiones, hoteles…

El precio de los albergues va de los 5 a los 15€ por noche. Tienes toda esa información en las webs anteriores.

Hay que tener en cuenta que muchos de ellos están cerrados (sobre todo cuando no es temporada alta). Si vas a partir de octubre hasta mayo, mejor chequear las webs antes.

Por otro lado, también tuve suerte que nunca me ha picado ningún bicho (como las chinches) en los albergues.

5.-¿Está bien indicado el camino?

Sí. Además, ahora hay aplicaciones con el móvil para los que quieren tener toda la información al instante y corroborar que no se han perdido (App Buen Camino).

Yo me compré una guía del Camino del Norte porque quería aprovechar y visitar otras zonas y saber todas las etapas con la info y algo de historia. Aquí os la dejo por si estáis interesados:

Por lo general, hay muchas flechas y conchas. En las ocasiones de duda lo que yo hacía era poner el google maps en mi móvil y mirar si estaba yendo a la dirección correcta del siguiente pueblo (tenía un papelito con todos los pueblos y kilómetros que me dieron en un albergue). Sólo hubo una vez que me estaba desviando, pero me di cuenta muy rápido.

También podemos utilizar esto si queremos realizar una ruta alternativa o más costera.

6.-¿Cuánto me va a costar?

Como en todo, depende de cada cual. Si no nos importa comer todos los días de supermercado y de lo más barato, pues bajará bastante el presupuesto a si tiramos todos los días de menú.

Por tanto, puede oscilar el gasto diario de entre 15 a 30€. Yo muchos días gasté solo 15, pero podemos hacer una media de 20 al día.

Si vas a hacer el camino por 10 días (20×10 = 200€). Para que te hagas una idea.

Hay que tener en cuenta también la fecha y el camino que se hace. Si es en verano y es además el francés, que es el más fama tiene, se llenarán muy rápidos los albergues públicos que son los más baratos y habrá que ir tirando de privados, gastándonos el doble o el triple.

7.-¿Cuándo es la mejor época?

Suelen decir que la mejor fecha (por no haber tanta masificación) es o antes o después del verano. Los meses de mayo y octubre. Aunque seguro que junio y septiembre también están bien. Y también depende mucho del camino elegido. Si estás haciendo el camino de Madrid y es verano, seguramente vayas solo (un amigo mío lo hizo).

Cada vez hay más gente que realiza el camino y más extranjeros (yo vi muchísimos alemanes, italianos, franceses…). El problema es cuando las etapas parece que se convierten en una competición porque no debe ser así. Cada uno tiene que disfrutar del camino e ir a su ritmo. Según las estadísticas, en julio llegaron 2.000 peregrinos a Santiago cada día.

Sin embargo, yo estuve en pleno verano (de mediados de julio a finales de agosto) realizando el Camino del Norte y de la Costa y no tuve ningún problema. Sí que se llenaban los albergues públicos, pero hay bastante oferta. Así que, que nada te desanime ni te detenga.

8.-¿Podré hacerlo solo?

¡Por supuesto que sí! Allá por el 2012 (dos años después de mi primer camino francés de León a Santiago) probé hacer el tramo de Santiago a Finisterre sola en 4 días. Aquí hablo un poco sobre ello: Retales de caminos (a partir más de la segunda mitad) y me encantó.

Fue cortito pero me senté genial y menos sola que nunca. Hay mucha gente que lo hace sola y está más abierta a entablar conversación y conocerte. Encuentras rápidamente a gente muy agradable y dispuesta a echarte una mano. Es muy fácil congeniar cuando todos estáis viviendo lo mismo y tenéis el mismo propósito día tras día.

Esta vez (en el Camino del Norte) no empecé sola, pero sí continué sola los últimos 400 km. Y también fue genial. Conoces mucha gente, puedes practicar inglés, cada día ves sitios impresionantes y es una aventura nueva…

Y aunque seas tímido, te va a ser más fácil comunicarte que en cualquier otra situación. Hay mucha gente amable y quizás tengas suerte, como yo en mi última semana, de conocer a un grupo que lleve exactamente el mismo ritmo que tú (es muy importante no forzarte, ni ir más rápido ni más lento por nadie) y hagáis piña, disfrutando de una muy buena compañía.

Sí que es verdad que también pasé otra semana (la previa) bastante sola y cansaba un poco, porque a mí me anima bastante estar con gente e ir hablando mientras. Y encontraba mucha gente pero que empezaba o terminaba, se iban o simplemente, los perdías. Ya que puede que hagan más o menos kilómetros que tú y ya pierdes la pista. Pero todo sirve y disfruté muchísimo del camino, de principio a fin.

Espero que el hacerlo solo no sea un inconveniente. ¡Te vas a sentir más acompañado que nunca! Y te sorprenderá, sin duda.


Y tú, querido lector, ¿has hecho alguna vez el Camino de Santiago? ¿Cuál de ellos? ¿Andando o en bici? ¿Recomiendas algo más? ¡Cuéntamelo en los comentarios! ?

➸ Si no me quieres perder la pista, dale al botoncillo de suscribir ? en la cajetilla lateral poniendo tu email o abajo al pie de página.

¿Te has quedado con ganas de más?

Sigo subiendo poco a poco los vídeos del Camino del Norte (que realicé el verano pasado entero), son más de 36 así que aún me queda, pero si no quieres perderme la pista, aquí puedes seguirme en mi canal de Youtube: «Ishtar’s Horizons». ▶ 

Por último, te aconsejo visitar:

 

¡Saludos viajeros, compañeros! ✈ ?

Ishtar’s Horizons

 

Ishtar: Luchadora y apasionada. Inquieta y soñadora. Amante de las emociones fuertes. Viajera y equilibradamente imperfecta. En búsqueda y captura de personas entusiastas y lugares extraordinarios.
Related Post